Placas laminadas
¿Qué son las placas laminadas?
El proceso de laminación consiste en el paso iterativo de un lingote calentado a una temperatura entre 500 y 600ºC entre unos rodillos de acero que en los sucesivos pasos van reduciendo el espesor del mismo, hasta alcanzar el valor deseado. A este proceso se le denomina “laminación en caliente”, ya que se realiza a temperaturas elevadas.
En el caso de aleaciones no templables, el propio proceso de laminación confiere las características mecánicas finales al material procesado, gracias a su deformación plástica permanente.
En el caso de aleaciones templables, se pueden mejorar las características mecánicas mediante tratamientos térmicos. El temple se suele realizar mediante el enfriamiento súbito del material que previamente se ha calentado en un rango de temperaturas preciso en un horno.
La resistencia a la corrosión, estabilidad de forma a alta temperatura, resistencia a los ataques químicos, etc. son características que dependen no sólo de la correcta elección de la aleación a utilizar, sino también de los tratamientos térmicos y superficiales posteriores.
Las placas laminadas en caliente se utilizan en sectores de actividad muy diversos como la construcción de maquinaria, sector de transporte (ferroviario, naval y por carretera), aplicaciones criogénicas, industria militar, mecánica general, óptica, etc.
Las características tecnológicas que distinguen al aluminio son su baja densidad, elevada conductividad térmica y también elevada conductividad eléctrica. Su aplicabilidad en la industria está íntimamente ligada a estas propiedades.
En nuestro almacén disponemos de un stock permanente de placas laminadas en las principales aleaciones, para responder a la demanda y necesidades de un mercado altamente exigente.
